8.14.2018

Reflexión


Ante un comentario que apareció en redes sociales, coincido con que Belén no es solo la varilla y cemento que surge del mal llamado desarrollo que nos han recetado por muchos años, creando además un cantón sin ordenamiento y cargado de contaminación de todo tipo, recogiendo los males de las grandes urbes en detrimento de la calidad de vida de quienes lo habitamos.

Nuestra comunidad, forjada por personas emprendedoras que hicieron valer el lema de  “Belén siempre creciente”, al amparo de personas de valores y  trabajadoras que buscaban el bienestar de sus familias, la de sus vecinos y el de la comunidad en general.

La queja de falta de oportunidades para nuestra población no es aceptable, porque doy fe, de que al menos en cultura si existen. 

En nuestro cantón desde hace 25 años la Asociación Cultural El Guapinol ha venido desarrollando programas de sensibilización y formación que contribuyen a forjar esas oportunidades para la población en general y muy especialmente para nuestra niñez y juventud, contribuyendo a sembrar la semilla de la creatividad, la innovación y el fomento de talentos en más de 20000 niños, niñas y jóvenes de nuestra comunidad, a tal punto que hoy día, gestiona aproximadamente 70 cursos y talleres en las tres escuelas públicas del cantón, en la Casa de la Cultura y en organizaciones de Adultos Mayores.

Y de igual forma, las Asociaciones de Desarrollo de la Ribera y la Asunción también desarrollan su trabajo de formación artística en sus comunidades. No obstante, pese a tan importante oferta cultural, el belemita no es consciente y desaprovecha las oportunidades que se les brinda, más por la decidía y ausencia de apoyo de los padres que por la falta de interés de sus hijos.

Por otra parte, la queja constante del mal uso que se les da a la mayoría de parques y áreas de esparcimiento en cada uno de nuestros barrios, es culpa de las mismas familias, está comprobado que si dichos sitios son tomados por las familias, se contribuye a alejar a las personas que no están haciendo buen uso de dichas instalaciones.

Sin embargo, también se requiere, que los vecinos se organicen en sus caseríos y barrios y promuevan en coordinación con la Policía de Proximidad y Municipal, que sus lugares de residencia y áreas públicas sean más seguras y protegidas.

No se vale que todo lo que tengan que hacer otros y responsabilizándolos, mientras nos mantenemos en una zona de confort y viendo los toros desde la barrera, esperando que otros hagan lo que por deber corresponde en aras del bienestar de nuestras familias, nuestros vecinos y comunidad belemita en general.


8.05.2018

Del caos vial y contaminaciones en Belén


Geográficamente Belén ha sido un cantón de paso, afectado seriamente por un gran crecimiento de la flota vehicular que busca entroncar con el sector oeste de la capital debido a la radial Santa Ana y  la ruta a Caldera,  así como con lugares circunvecinos, agravado además por un decreto ejecutivo del Ministerio de Obras Públicas y Transportes que modificó la Avenida del Agricultor de calle local a nacional para dar paso a los vehículos pesados por el centro de nuestro cantón.

Dicha situación ha significado una acelerada disminución en la calidad de vida de las y los belemitas, debido al aumento en la inseguridad de los peatones y una mayor contaminación ambiental (sónica y atmosférica), provocando además gran caos vial y una situación riesgosa para la población en general y muy especialmente en niños y adultos mayores.

No obstante, lo anterior podría revertirse, si se construye el trayecto San Antonio-Río Segundo de 2.7 kilómetros que conectaría la Radial Santa Ana desde la Panasonic hasta la General Cañas, el cual, desde hace años cuenta con las expropiaciones realizadas y pagadas a sus propietarios, así como con los estudios y trazados correspondientes, faltando únicamente la voluntad política para que se ejecute y el interés de una comunidad por luchar por que se lleve a cabo.

La construcción de dicha radial permitiría que los ingresos a las carreteras Próspero Fernández y Caldera de los vehículos livianos como pesados provenientes de y para las ciudades de Alajuela, Heredia, San José, Escazú y Santa Ana, se efectúen sin que tengan que atravesar el Cantón de Belén, lo cual repercutiría en un impacto altamente favorable para la ciudadanía belemita.  

Hoy día se suma a dicha propuesta, que la apertura de la Radial Riteve -  Siquiares conecta la carretera Bernardo Soto con la ruta a Caldera, facilita que se propicie un cambio en cuanto a la directriz que autoriza el trasiego de los vehículos pesados por el centro de nuestro cantón. 

Al respecto presente en el 2008 y 2012 iniciativas ante el Gobierno Local que procuraban acciones para mejorar la calidad de vida de las y los belemitas relacionada con el tema señalado sin que a la fecha haya generado interés alguno en las autoridades locales.

Motivo por el cual, nuevamente insto al Gobierno Local a organizar un movimiento que aglutine a todas las fuerzas vivas del cantón en la lucha por mejorar la calidad de vida de la ciudadanía belemita y se haga conciencia en las autoridades de Gobierno Central, de la urgente construcción de los 2.7 kilómetros de carretera que consta la Radial San Antonio - Río Segundo, pero que además, se elimine el decreto ejecutivo que permite el paso de tránsito pesado por las calles centrales de nuestro cantón, para que se encause por las rutas nacionales General Cañas, Bernardo Soto y Caldera, exceptuando aquel que tenga relación con la industria y el comercio local.

Siendo el Cantón de Belén, una fuente importante en la generación del Producto Interno Bruto Nacional, se hace necesario que nos devuelvan con creces el bienestar que nos merecemos, con mejores niveles de vida, libres de los congestionamientos y de las contaminaciones sónica y visual y de las amenazas de riesgos innecesarios al que se nos ha sometido desde hace mucho tiempo.

Lic. Juan Carlos Murillo Sánchez, Publicado en Periódico el Guacho, Agosto 2018