9.16.2012

Las ONG´s y el desarrollo local

Las ONG´s representan los intereses de diversos sectores de una comunidad  y colaboran estratégicamente con el Gobierno Local con acciones o iniciativas con las cuales se presupone que de manera consensuada impulsan el desarrollo local, mediante una real, efectiva y transparente participación ciudadana, en procura del bien común, sin que signifique que con su gestión se desplace al Municipio de las funciones que por Ley le corresponde.

El panorama actual, requiere de que se potencie procesos en la gestión pública que identifiquen e incorporen las preocupaciones, necesidades y valores de los distintos agentes de cambio en la toma de decisiones, de tal manera que para una correcta participación ciudadana, se de un proceso de comunicación bidireccional transparente, que implemente mecanismos de intercambio de información y se fomente desde el sector público la interacción con todos los agentes de cambio, hacia la consecución de un efectivo desarrollo local.
La corriente nos lleva a que los organismos públicos formen consejos ciudadanos para la administración o evaluación de las políticas públicas, incorporando a las y los ciudadanos interesados y a expertos independientes, a fin de obtener los mejores y mayores beneficios de la participación ciudadana, en aspectos tales como:

  • Mejorar y facilitar los proyectos y planes.
  • Real compromiso hacia una gestión eficaz y transparente.
  • Propiciar la aceptación general del o los proyectos.
  • Mejorar la toma de decision.
  • Mejorar la rendición de cuentas.
Lo opuesto a  las alianzas estratégicas se refleja en las Administraciones que no prestan atención a la participación de las y los ciudadanos en la construcción de las acciones hacia el desarrollo local y asumen  las decisiones pensando que ellos representan los mejores intereses para la ciudadanía, llegándose a extremos de tomar acciones para afectar la gestión de aquellos órganos locales que no les son afines políticamente.
Para ello, se respaldan en lo que se podría denominar un doble discurso en cuanto a la aceptación de la participación ciudadana en la toma de las decisiones públicas, articulando incluso la creación organismos fantasmas y manipulando  ONG´s a fin de aparentar que están cumpliendo con una efectiva participación ciudadana tal y como le corresponde a todo funcionario público, en detrimento de las y los ciudadanos de una comunidad, la verdadera razón de ser de toda entidad pública.

4.30.2012

Reflexión

Culmina el primer periodo del actualConcejo Municipal de Belén, con tres hechos que por el impacto y su trascendencia para la población en general se hacen necesarios destacar, tal es el caso de la aprobación de las políticas culturales del cantón de Belén, un instrumento de desarrollo que desde el año 2003 se viene impulsando y que de aplicarse bien por parte de la administración municipal, generará un mayor dinamismo e impulso a la cultura belemita.

Otro hecho, lo fue la aprobación a las reformas del reglamento del Comité Cantonal de Deportes y Recreación, cuya responsabilidad recae en el Concejo Municipal por su condición de órgano superior de dicho organismo. Sin lugar a dudas  es muy débil la percepción acerca del impacto deportivo y recreativo que se está generando en beneficio del mejoramiento de la calidad de vida en la población belemita, pese a que se cuenta con un presupuesto anual cercano a los 500millones de colones.

Otra acción importante, ha sido la labor de fiscalización y control político en la definición del presupuesto municipal y sus respectivas metas a cumplir, así como la aplicación de políticas para eliminar gastos superfluos, labor en la cual creo que se quedaron cortos. Máxime, cuando se ha pregonado insistentemente por parte de la administración municipal de la drástica disminución de recursos que se ha experimentado, producto de los privilegios a las empresas ubicadas en Belén con amparó al régimen de zona franca.

No obstante, culminan con una gran deuda en cuanto a la aprobación del Plan Regulador, en este tema, parece ser que cayeron en la trampa impuesta por la administración municipal, y al cabo de dos años, se encuentran en el mismo punto, donde quedo el anterior Concejo.

Pendiente además, la reforma a la política salarial y la aplicación de medidas complementarias a fin de hacer más eficiente y eficaz la gestión municipal. Para nadie es un secreto que los lugares de privilegio que se ostentaba en las evaluaciones de la Contraloría eran un espejismo.

La realidad se nos vino encima y la drástica disminución en la evaluación de la Contraloría, fue el fiel reflejo, de no contarse con un sistema de evaluación de desempeño y la aplicación de los sistemas de control interno y riesgo. El primero, estipulado desde la promulgación del Código Municipal en 1997 y los otros, derivados de leyes promulgadas desde el 2002 y que al parecer no ha existido ningún interés en que se apliquen a la gestión municipal.

Sin duda el nuevo directorio, deberá enfrentar un gran reto este año, debido a que de aplicarse en el 2013 la Política Salarial sin las reformas complementarias, tal y como lo estipula un acuerdo del Concejo Municipal desde el 2008. Las y los belemitas nos veremos obligados a sostener aumentos salariales alejados de la realidad del país y desproporcionados respecto del resto de las instituciones públicas y que se derivan de los decretos del Gobierno, tal y como ocurrió el año pasado, que con todo y la disminución presupuestaria experimentada en la Municipalidad, los funcionarios municipales, incluidos los jerarcas, gozaron de aproximadamente el 20% de aumento salarial.

Indudablemente, al Concejo Municipal,le corresponderá ser aún más rigurosos y propiciar de una vez por todas la culminación del  proceso del PlanRegulador, establecer mayores controles en el gasto público, promover las medidas de control y eficiencia y sobre todo, velar por la disminución de los superávit por no ejecución.

En lo personal espero que el Concejo, continúe dándole dinamismo y norte a la gestión municipal, mediante la formulación de políticas claras y objetivas, para bien de toda la población belemita, en vista de que lo que se percibe es un adormecimiento e inercia en la gestión municipal. Bien lo dice el adagio popular “nunca segundas partes son buenas”, y ese es el caso de Belén. 

Lic. Juan Carlos Murillo Sánchez.

2.07.2012

Comunidad y sentido común


Las comunidades que se precian de ser desarrolladas y aptas para la convivencia humana, se sustentan sobre una serie de valores tales como honestidad, lealtad, identidad cultural, respeto, equidad, solidaridad, tolerancia, responsabilidad, entre otros, cuyas cualidades le dan valor y son fundamentales para una convivencia en armonía.
Quienes habitamos el Cantón de Belén, hemos compartido una serie de valores, costumbres y visiones de cómo queremos que sea nuestro cantón, que nos ha distinguido y ha facilitado construir nuestra identidad belemita, que ha sido forjada mediante la participación y la cooperación de la ciudadanía, siempre en procura del bien común o bienestar en general y sobre la base de metas que nos han permitido hacer transformaciones para constituir una sociedad en desarrollo y en beneficio de todas y todos.
Considerando además de que existen acciones que son de sentido común y que resulta obvio que necesariamente van a beneficiar a la mayoría de la comunidad y por lo tanto, el ciudadano en general está en capacidad de distinguir lo que está bien o mal.
Siendo por lo tanto, el sentido común lo que me lleva a señalar acciones que atentan contra las y los belemitas y la calidad de vida de la que nos hemos preciado y los irrespetos  a la accesibilidad, las áreas públicas, la vida humana y la armonía con el ambiente, como una reflexión al respecto.   
Accesibilidad. Las aceras en nuestro cantón no guardan ninguna norma de accesibilidad y en muchos de los casos en malas condiciones para el libre trasiego de las personas, existe permisibilidad para parquear carros, se construyen como rampas para ingresar vehículos a los parqueos de los locales comerciales o viviendas. Con la agravante de que existe un Plan Regulador y una reglamentación que no se cumple ni se hace cumplir, en detrimento de las personas mayores, mujeres embarazadas y las personas con capacidades disminuidas, que parece ser no son merecedoras de calidad de vida.   
Aéreas Públicas. Las aéreas públicas o comunes son para el disfrute de la familia belemita. Forman parte de la calidad de vida y para su limpieza y embellecimiento, estamos pagándole a la municipalidad para su sostenimiento. Pero existen personas tan irresponsables, que llevan a dichos sitios a sus perros para que hagan sus necesidades, dejando las instalaciones en condiciones higiénicas deplorables. Al respecto, existe una ley muy antigua que sanciona a las personas que utilicen los espacios públicos para dicho fin y no recojan los desechos. La Policía Municipal podría ponerle atención a dicho asunto y empezar a aplicar la ley.
Se utilizan las áreas públicas como botaderos de la basura no tradicional y de reciclaje, a pesar que la están recogiendo cada mes, ensuciando el entorno y haciendo algo, que estamos seguros, no les gustaría que hagan en sus casas. Dicha acción también tiene sanción, pero nadie denuncia y por lo tanto, quedan impunes los irresponsables.
Irrespeto por la vida. En el Cantón de Belén, ningún vehículo puede circular a más de 40 Kilómetros por hora, así está definido en la Ley, situación que motivo el Proyecto “En Belén el peatón es primero” y que se diera investidura de Policía de Transito a Policías Municipales. No obstante, con asombro y preocupación vemos como irresponsables circulan por nuestras calles, exponiendo la vida de todas y todos. Así mismo, da coraje, el ver como no se respetan las señales de tránsito o parquean los vehículos en sitios donde se impide la visión de otros conductores, provocándose muertes y accidentes innecesarios por la imprudencia y el irrespeto hacia el ser humano.
Irrespeto al ambiente. En pleno siglo XXI y con tanta divulgación, es inconcebible que todavía no exista en la ciudadanía una cultura de reciclaje, lo cual incide en que los desechos terminen en el relleno sanitario, en los ríos, calles y áreas públicas.  
En síntesis, una comunidad que está conformada por un conjunto de individuos, capaces de compartir elementos y visiones de mundo y una identidad común y unidos para lograr propósitos siempre en procura del  bien común, no se puede comprender, que existan individuos que residan entre nosotros con actitudes tan irresponsables hacia las y los belemitas, atentando incluso contra la vida, la salud, la convivencia y la armonía con el ambiente y que están obligados a responder y cumplir con su deber con la sociedad.  
Ausencia de ese sentido y un porta mi, son los que nos está llevando poco a poco, a dejar de ser una comunidad prospera, orgullosa de su gente y sus logros, para convertirnos en una comunidad mediocre y de baja en calidad de vida. Como belemita, con preocupación espero, que esta situación se revierta pronto para que como ciudadanos responsables, convirtamos nuevamente a Belén, en el sitio bandera en calidad de vida para sus residentes y lugar digno para residir.

Lic. Juan Carlos Murillo Sánchez. Gestor Cultural.