11.15.2014

Sugerencia pública.

Sin lugar a dudas mientras se estén realizando las obras del nuevo puente, el transito vehicular en el centro de Belén será un caos, tal y como se ha empezado a experimentar.
Por lo que respetuosamente sugiero al Gobierno Local, gestionar ante las autoridades del MOPT, se revoque el decreto de la exministra Karla González, que modifico una calle local en nacional, para que el transito pesado circulará por las principales calles de Belén día y noche para acceder a la carretera a Caldera, vía Radial Santa Ana.
En los tiempos que se dio el decreto, el único enlace con la 27, precisamente lo era Belén. Hoy día lo pueden hacer ingresando por RITEVE en Alajuela y con eso se ayudaría a descongestionar un poco a nuestro cantón y nos dan un respiro, tranquilidad y seguridad a todos quienes vivimos en Belén.

9.21.2014

Ingobernabilidad o incapacidad.

El Código Municipal de Costa Rica define con bastante claridad las competencias, obligaciones y responsabilidades tanto para los regidores, como al jerarca de las municipalidades representadas en la figura del alcalde o alcaldesa respecto de cómo gestionar de manera eficiente y eficaz la municipalidad.

Hago el comentario a propósito de lo expresado por el señor Alcalde de Belén Horacio Alvarado en el Diario Extra respecto de ingobernabilidad en las municipalidades y manifestar que no se les deja trabajar, culpando entre otros a la aparición de más actores políticos y sociales, a la intromisión de los regidores en la administración municipal e incluso a la propia Contraloría General de la República por sus evaluaciones anuales, para justificar la incapacidad para administrar los municipios, en una manifiesta ofensiva en contra de la institucionalidad y el deseo de mantener vivo el bipartidismo que tanto daño ha hecho a Costa Rica, en la institución más cercana a la ciudadanía en la atención de sus necesidades más apremiantes. 

Parece absurdo que se propicie mayor poder a los jerarcas para que se continúen gestionando las Municipalidades y sus presupuestos cargados de metas insulsas, sin posibilidades de medir y controlar y más dispuestas a acciones clientelares, que en solucionar realmente los problemas que aquejan a la ciudadanía y en procura del fin máximo de los municipios: "Mejorar la calidad de vida de sus habitantes", brindándoles servicios de calidad, eficientes y eficaces pensando en el bien común y menos en los intereses privados.