En alguna oportunidad un político belemita había indicado, que: “administrar la Municipalidad de Belén, era como administrar una pulpería”. (con el perdón de las y los distinguidos emprendedores que existen en cada uno de nuestros barrios y que nos proporcionan todos los artículos requeridos para la preparación de alimentos u otros menesteres de la casa).
Aseveración no tan lejana de la verdad, dados los
resultados tan deplorables de cómo han administrado la gestión municipal, según
se observa en los múltiples informes de la Auditoría Interna y de los escasos
resultados en proyectos que incidan en la calidad de vida de las y los
belemitas en más de dos décadas.
Hoy día, cuando nos encaminamos a elegir a quienes
tendrán la responsabilidad de orientar el rumbo de la Municipalidad de Belén,
es preciso que valoremos con detenimiento las propuestas que se nos hacen y
observar con lupa, si dichas propuestas están sustentadas en personas con
experiencia, conocimiento, y capaces de encaminar nuevamente la gestión pública
por el camino de la eficiencia y la eficacia, pero sobre todo con transparencia
y rendición de cuentas.
A mi juicio, para rectificar el rumbo por el que
nos han llevado por más de dos décadas, se requieren ciudadanas y ciudadanos
intachables, comprometidos, con conocimiento y experiencia en sus diversas
acciones públicas y privadas y donde se unan juventud y experiencia
interdisciplinariamente.
Es por ello, que la oferta electoral que nos
presentan en la papeleta de Unión Belemita, encabezada por la señora María
Antonia Castro, se observa con
satisfacción hombres y mujeres que cumplen con las cualidades necesarias para
enrumbar nuevamente a nuestro querido cantón por la senda del progreso y del desarrollo
sostenible acorde con los lineamientos de los ODS.
Hago un llamado a poner atención en esos discursos
en el que nos hablan de amor por el cantón o de que son el cambio, cuando han
tenido la oportunidad de demostrar con hechos y por el contrario, con sus
acciones han sido cómplices de los desaciertos, la improvisación, el clientelismo,
ausencia de dialogo y hasta de persecución a sectores no afines a su corriente
política y sin el ejercicio responsable del control político, tal y como les
obliga la ley.
Belemitas, tenemos la obligación de elegir con
responsabilidad en las próximas elecciones a quienes regirán los destinos de
nuestra comunidad. Es hora de hacer un cambio en el rumbo por el que nos han
llevado, sin que realmente se vea reflejado en el progreso de nuestra comunidad.
Nuestro voto debe ser pensando en el Belén que
vamos a heredar a las actuales y futuras generaciones.
Lic. Juan Carlos Murillo Sánchez. Ex regidor municipal.
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