Lo anterior por cuanto desde hace algunos años experimentamos una campaña sistematizada de desinformación y desacretización, enfocada a desestimar la labor de quienes hemos sido fieles al compromiso adquirido para con ustedes y donde continuamente se nos señala con los conceptos de Regidor negativo o de que “no aceptamos la decisión de las mayorías”.
Soy negativo porque, no avaló el permisos de construcción dado por tres regidores a un condominio en Escobal, permitiendo que el desfogue de las aguas se diese a través de un parque público.
Porque, no “aceptamos la decisión de las mayorías”, al no estar de acuerdo con la aprobación de la disponibilidad de agua y el permiso de construcción a un proyecto en condominio de casi 300 viviendas en Fatima, haciendo caso omiso de las políticas municipales respecto a la disponibilidad de agua y peor aún cuando dicho proyecto invade en un tercio (más de 100 viviendas) el área de Protección del Rió Segundo que se encuentra definida en el Plan Regulador de Belén desde 1997 y otras anomalías más.
No basta para estos señores, que el suministro de agua del Cantón, se encuentre amenazado por la contaminación de hidrocarburos y para lo cual existe desde diciembre del 2005 un Decreto de Emergencia Nacional, que por demás obligo a la Municipalidad en pensar en la implementación de un Plan de Contingencia para suplir de agua a Cariara, La Asunción y eventualmente al Distrito San Antonio, cuyo costo ronda los ¢400 millones de colones y que el mismo, no contempla el agua para futuros proyectos urbanísticos.
Lo cierto del caso es que para tomar decisiones en el Concejo Municipal, estos deben venir precedidos de dictámenes técnicos y legales, que facilite al regidor las orientaciones adecuadas para la buena toma de decisiones y siempre pensando en el bienestar de todos.
Si un regidor se aparta de los mencionados criterios, debe obligatoriamente sustentar su decisión con otros estudios técnicos y legales, no basta con decir “NO”, a las decisiones sin argumentar absolutamente nada del porque “NO”, tal es el caso de los que alegan tener la mayoría para decidir, aunque el acuerdo tomado vaya en contra de los intereses del bien común o pero aún, contrario a lo que leyes o reglamentos señalan.
Ante tales hechos, que los belemitas juzguen si realmente se es negativo o antidemocrático por no avalar aquello que a nuestro juicio no se encuentre a derecho o que vaya en detrimento de los y las belemitas del presente y futuro, teniendo muy claro que en una democracia como la nuestra, no siempre existe concenso en las personas, dada la diversidad de puntos de vista por lo que las sesiones municipales se deben constituir en verdaderos actos deliberativos y representantivos de la ciudadania.
Lic. Juan Carlos Murillo Sánchez
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